Lo que Eva no come

Mi amiga Eva es era de esas personas que por el simple hecho de ver una comida o que le hablases de ella ya podía imaginar que no le gustaba. No estamos hablando de ojos de cordero con grillos fritos que por una cuestión cultural y de costumbres te da asco sólo pensarlo. No, hablamos de platos bien implantados en España.

Así que un día, armada de valor y con unos años más, que siempre te hacen madurar, decidió que era momento de liarse la manta a la cabeza, lanzarse al vacío y probar lo que llevaba años clamando que no le gustaba.

Para el menú de esta noche: sushi, humus y foie. Para completar, comidas que sí le gustaban como tostas y fuet, no fuese a quedarse con hambre.

 El sushi, muy a mi pesar, ha sido comprado en un Open Cor por cuestiones de logística. Me era   imposible hacerlo pues tenía 1 hora para preparar toda la cena y ese tiempo casi se lo lleva solo el lavar el arroz. Como además era para probar, no podía ser mucha cantidad, que no estamos para tirar comida y menos la que es carilla. Una bandejita de esas preparadas nos hizo el quite.

Un par de makizushi (y otro par de gorditos futomakis)

Y un par de nigirizushi.

Conclusión: le gustó. Eso sí, el wasabi lo dejamos para otra ocasión.

El humus, fabricación casera, mitad siguiendo una receta y mitad inventado y es que al ser un plato que no tiene un sabor muy fuerte o definido, es fácil echar un poco más o un poco menos de algún ingrediente para ajustarlo al gusto.

El que yo hice llevaba 210gr de garbanzos cocidos (peso ya escurridos), un diente de ajo gordito, el zumo de medio limón, una cucharada sopera de aceite de oliva, sal al gusto y aproximadamente media cucharadita de café de comino. Para mí, este último ingrediente es lo que más define que tenga un sabor más o menos “árabe”. Algunas personas le añaden cilantro.

Todo se tritura hasta conseguir una pasta suave y algo ligera. Si queda muy espesa, basta con añadir un poco del agua de la cocción de los garbanzos.

Se puede servir en un cuenco con un poco de pimentón dulce y un chorrito de aceite de oliva acompañado de pan de pita (que hoy en día se puede encontrar en la mayoría de supermercados) calentado en el horno.

También le gustó.

Y por último el más polémico de los platos. El foie. Y es que desde hace bastante tiempo se debate en algunos sitios si vender o no foie gras, ya que para su realización se explota a patos y ocas  engordándoles el hígado. De hecho hace poco ha sido prohibido en California, con el consiguiente enfado en Francia, cuna de este manjar.

Como tal, el foie gras, rico y apreciado es hígado hipertrofiado de pato u oca que ha sido sobrealimentado durante 2 semanas. Como indica su nombre, un hígado graso.

El paté es una mezcla de hígado u otras carnes mezclado con grasas y otros ingredientes.

Otra cosa es que nosotros le llamemos foie gras a todo. Pero para entendernos, el tapa negra de toda la vida es un paté, de hígado, pero paté.

Dentro del foie gras hay varios tipos, diferenciables por el sabor más o menos intenso y sobre todo por el precio. El más rico, 100% foie gras  preparado sin grasa añadida, que para mi gusto, pasado por la plancha queda increíble. Podemos encontrar el hígado entero, trozos de lóbulos aglomerados o bien en bloque.

Al de 75% se le añade parte de hígado de otro ave. Y el de 50% ya es paté o bien mousse de foie.

Lo servido en la cena era un bloque de 50%, acompañado de cebolla caramelizada y de mermelada de frambuesa. Si el foie es bueno de verdad, no merece la pena acompañarlo de nada que nuble su sabor ya que está rico por sí sólo, pero para quienes lo quieran mezclar con algo, va muy bien con lascas de sal o bien con algo dulce, como la cebolla, mermeladas de frutos rojos o frutas naturales como los higos.

Por mucho que me guste, he de reconocer que me corroe un poco la conciencia lo de comerlo. Cuando voy a la compra intento ser buena; por ejemplo, cojo huevos de gallinas criadas en granja y no en jaula, pero no me he parado a pensar el sufrimiento al que está sometido el ave durante el engorde del hígado (no es que sea algo que compre todos los días, pero sí cae en “grandes ocasiones”) pero realmente debe ser algo horrible. Voy a darle un par de vueltas y buscar más información, pero creo que estás navidades van a ser con otro entrante.

Noche finita.

Menos mal que lo de recoger lo dejo para el día siguiente.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: